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Artículos y anotaciones generales

Filósofos Presocráticos y mitos anteriores

Por Filectio - 14 de Septiembre, 2005, 22:16, Categoría: General

Los verdaderos alquimistas siempre se han llamado entre sí Filósofos y, de hecho, llaman a su ciencia, la Alquimia, Filosofía; bueno, con el añadido de un adjetivo: Hermética. La Alquimia, o Filosofía Hermética, se presenta, pues, como una ciencia (filosofía) y una doctrina (hermetismo). La filosofía presocrática, con sus teorías, hace de la alquimia una ciencia natural, y la doctrina hermética, por su carácter de revelación, hace de la alquimia una ciencia sacra. Es, pues, de necios querer entender los antiguos tratados cuando se carece del conocimiento científico-doctrinal sobre los que los mismos descansan y se apoyan. Los cuatro elementos (tierra, agua, aire, fuego), las fuerzas opuestas (amor-antipatía... por ejemplo), la semilla de las cosas, la sustancia primigenia o materia prima, el tiempo, el espacio, la vida universal, los átomos, la Naturaleza, la interrelación entre lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño, entre el hombre (microcosmos) y la Creación (macrocosmos), las fuerzas misteriosas (dáimones) encerradas en la hylé (materia), etcétera, etcétera; son conocimientos que los autores de los tratados alquímicos dan por supuestos en el acerbo intelectual de sus lectores más allá de las meras palabras, es decir, un conocimiento profundo de los conceptos y de las filosofías o doctrinas que los apoyan; caso contrario, sus libros están definitivamente cerrados para el tal lector, pues si bien «todos están llamados a leerlos, no es para todos que están escritos.»


Los filósofos presocráticos son los más antiguos de los que conocemos, si no todo, al menos parte de su pensamiento y, como en el caso de Pitágoras, por ejemplo, de sus doctrinas. Bucear en sus filosofías, aparte de que puede resultar intelectualmente muy excitante a la par que sorprendente, es hacerse con, al menos, una parte considerable de las diversas teorías que estructuran el pensamiento de los llamados «filósofos químicos»... cuando menos. No es en vano que, al final de El Misterio de las Catedrales, leamos este consejo: «El discípulo sacará [... ] provecho [de este libro], a condición, empero, de que no menosprecie las obras de los antiguos Filósofos.» Unos filósofos, al menos en el caso de aquéllos que nos han dejado algunos poemas hexamétricos escritos por ellos, que, como se comprobará en los documentos enlazados desde el blog, ponen, en momentos críticos, en graves dificultades de interpretación a sus comentaristas (G.S. Kirk, J.E. Raven y M.Schofield); algo comprensible, si atendemos a la afirmación fulcanelliana: «la cábala hermética era empleada mucho tiempo antes de esta época [238 a.C.] por los pitagóricos y los discípulos de Tales de Mileto (640-560), fundador de la escuela jonia: Anaximandro, Ferecides de Siros, Anaxímenes de Mileto, Heráclito de Éfeso, Anaxágoras de Clazomene, etc.; en una palabra, por todos los filósofos y los sabios griegos, como lo testimonia el papiro de Leiden.» Pero esto es ya otra historia, si bien es un detalle a sopesar por parte del lector.


La preocupación fundamental de los filósofos presocráticos radicó en el estudio de la Naturaleza (physis), de ahí que fueran llamados y conocidos bajo el nombre de physicois (físicos), y de la coherencia de las cosas como una totalidad. A lo largo de los siglos VI y V a.C. se desarrollaron simultáneamente intereses científicos más especializados, sobre todo en el campo de la matemática, la astronomía, la geografía, la medicina y la biología. Dado que los sofistas están condenados por los filósofos herméticos, no los he incluido (sus contribuciones positivas a la filosofía general radican en el campo de la epistemología y de la semántica).


Y esto es todo. Sólo desear un feliz y provechoso estudio a todo aquel que, por primera vez, entre en contacto con los principales conceptos de estos extraordinarios y antiguos sabios.




Listado por orden cronológico:


Tales de Mileto

Anaximandro de Mileto

Anaxímenes de Mileto

Jenófanes de Colofón

Heráclito de Éfeso

Pitágoras de Samos

Parménides de Elea

Zenón de Elea

Empédocles de Acragas

Filolao de Crotona

Anaxágoras de Clazomene

Arquelao de Atenas

Meliso de Samos

Leucipo de Mileto y Demócrito de Abdera

Diógenes de Apolonia


«Antes de Tales», también de los mismos autores de estos estudios, enlaza el documento Los Precursores de la Cosmogonía Filosófica. Dado que lo que en él se examina es el contexto más mitológico (tradición) que racionalista (filosófico) de los tiempos de Tales de Mileto y anteriores, resulta, a nuestros ojos, sumamente atractivo, interesante... y, por qué no, también revelador en la comprensión de ciertas ideas y símbolos alquímicos.


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Diccionario de los Símbolos Herméticos (A.Poisson, 1891)

Por Filectio - 6 de Septiembre, 2005, 18:35, Categoría: General

... En la segunda parte de esta obra [Theories et Symboles des Alchimistes] hemos explicado los símbolos herméticos, pero partiendo de una teoría y relacionándole sus símbolos. Hacemos ahora a la inversa: tomamos el símbolo para decir con qué se le puede relacionar. Un método completa al otro; se podrá descifrar una figura alquímica con la ayuda del presente resumen, después precisar más su significación remitiéndose a los diferentes capítulos de esta segunda parte.



Águila: Símbolo de la volatilización y también de los ácidos empleados en la obra. Un águila devorando un león significa la volatilización del fijo por el volátil. Dos águilas combatiendo tienen la misma significación.


Ángel: A veces símbolo de la sublimación, ascensión de un principio volátil, como en las figuras del Viatorium spagyricum.


Animales: Regla general cuando uno encuentra representados dos animales de la misma especie y de sexo diferente, como león y leona, perro y perra: eso significa Azufre y Mercurio preparados para la Obra, o también fijo y volátil. El macho representa el fijo, el Azufre; la hembra representa el volátil, el Mercurio. Si estos animales están unidos: conjunción (Figuras de Lambsprinck); si ellos se combaten: fijación del volátil, o volatilización del fijo (figuras de B. Valentín).

2º Un animal terrestre al lado de un animal aéreo en una misma figura: fijo y volátil.

3º Los animales, en fin, pueden simbolizar los cuatro elementos: Tierra (león, toro), Aire (águila), Agua (ballena, peces), Fuego (salamandra, dragón).


Apolo: Misma significación que el Sol.


Árboles: Un árbol portanto lunas significa la obra lunar, pequeño magisterio; si lleva soles, es el símbolo de la Gran Obra, obra solar. Si porta los signos de los siete metales, o los signos del sol, de la luna y cinco estrellas, representa la materia única de la cual nacen todos los metales.


Baño: Simboliza la disolución del oro y de la plata. O la purificación de esos dos metales.


Cámara (Habitación): Símbolo del huevo filosófico, cuando el Rey y la Reina son allí encerrados.


Caos: Símbolo de la unidad de la Materia y, algunas veces, del color negro y de la putrefacción.


Circunferencia: Unidad de la materia, armonía universal.


Cisne: Símbolo de la blancura.


Corona: Símbolo de la realeza química, de la perfección metálica. En la Margarita pretiosa, los seis metales están, de entrada, representados como unos esclavos, con la cabeza desnuda, al pie del rey, del oro; pero después de sus transmutaciones, llevan una corona sobre la cabeza.


Cuadrado: Simbolo de los cuatro elementos.


Cuervo: Símbolo del color negro y de la putrefacción.


Diana: Misma significación que la Luna.


Dragón: Un dragón que se muerde la cola, simboliza la unidad de la materia. Un dragón entre llamas, es símbolo del fuego. Varios dragones combatiéndose indican la putrefacción.

Dagrón sin alas: el fijo; dragón alado: el volátil.


Esfera: Unidad de la materia.


Espada: Símbolo del fuego.


Esqueleto: Putrefacción, color negro.


Fallega (Barra o Varilla): Misma significación que la espada (fuego).


Fénix: Símbolo del color rojo.


Florecido: en general, representan los colores de la Gran Obra.


Fuente: Tres fuentes representan los tres principios. Fuente en la que el rey y la reina se bañan: ver Baño.


Hermafrodita: Azufre y Mercurio después de la conjunción; después de la cual lleva escrito sobre él la palabra Rebis.


Hombre y mujer: El Azufre y el Mercurio. Desnudos: oro y plata impuros. Maridándose, uniéndose, casándose: conjunción. Encerrados en un sepulcro: el Azufre y el Mercurio en el huevo filosófico.


Júpiter: Símbolo del estaño.


León: Símbolo del fijo, del Azufre, cuando está solo. Si tiene alas, representa el volátil, el Mercurio. El león también representa el mineral (vitriolo verde) de donde se extrae el aceite de vitriol (el ácido sulfúrico) que tan útil era a los alquimistas. El león opuesto a otros tres animales, representa la Tierra. Es, en fin, el símbolo de la piedra filosofal. La leona es el símbolo del volátil.


Lluvia: Condensación, color blanco (albificación).


Lobo: Símbolo del Antimonio.


Luna: Principio volátil, femenino, Mercurio filosófico, plata preparada para la obra.


Marte: Símbolo del hierro y del color anaranjado.


Matrimonio: Símbolo de la conjunción, unión del Azufre y del Mercurio, del rey y de la reina. El sacerdote que lo oficia representa la Sal, medio de unión entre los dos otros principios.


Mercurio: Símbolo de la plata preparada para la obra.


Montaña: Horno de los filósofos. Remate, pináculo del huevo filosófico.


Neptuno: Símbolo del agua.


Niño: Cubierto con un hábito real o simplemente coronado, es el símbolo de la piedra filosofal, algunas veces de color rojo.


Pájaros: Elevándose en el cielo, volatilización, ascensión, sublimación; descendiendo hacia la tierra, precipitación, condensación. Estos dos símbolos reunidos en una misma figura, destilación.

Los pájaros opuestos a animales terrestres significan el Aire o el principio volátil.


Perro: Símbolo del Azufre, del oro. El perro devorado por un lobo significa la purificación del oro por el antimonio. Perro y Perra: fijo y volátil.


Rey y Reina: Ver hombre y mujer.


Rosa: El color rojo. Una rosa blanca opuesta a una rosa roja: el fijo y el volátil, Azufre y Mercurio.


Salamandra: Símbolo del fuego. Algunas veces significa el color rojo o el blanco.


Saturno: Símbolo del plomo. Figura también el color negro, la putrefacción.


Sepulcro: Huevo filosófico.


Serpiente: En general, la misma significación que el dragón. Tres serpientes, los tres principios. Las dos serpientes del caduceo significan el Azufre y el Mercurio. Serpiente alada, principio volátil; sin alas, principio fijo. Serpiente crucificada, fijación del volátil.


Sol: Oro ordinario o preparado para la Obra, Azufre filosófico.


Triángulo: Símbolo de los tres principios.


Venus: Símbolo del cobre.


Vulcano: Símbolo del fuego; ordinariamente representado bajo la forma de un hombre cojo.


Diccionario de los Símbolos Herméticos (A.Poisson, 1891)



Objetivo de este blog.

Por Filectio - 6 de Septiembre, 2005, 3:01, Categoría: General

El objetivo de este blog queda claramente definido en el Título y subtítulo del mismo, por lo que creo innecesario aclararlo más. Este blog ha surgido como necesidad complementaria de otro blog que llevo en torno a la Alquimia: http://alquimia.zoomblog.com/ .


Aquí no verteré opiniones personales, las cuales pertenecen al ámbito del blog principal, sino que me ceñiré a aportar definiciones a símbolos y conceptos explicados por otros autores, de preferencia antiguos, mas sin excluir, por ello, los aportes de estudiosos contemporáneos. De esta forma, en el blog principal podré expresarme en mi propio vocabulario, sin necesidad de tener que explicar, una y otra vez, los conceptos que en él empleo: simplemente los referenciaré al artículo correspondiente de este blog.


Este sistema me permitirá dar una mayor y precisa profundidad al blog Alquimia.


Un saludo.


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